Los proyectos en el entorno del desarrollo tienen como objetivo final la obtención de resultados concretos que permitan fomentar el desarrollo socioeconómico de un país, una región o una comunidad, según sea el alcance geográfico definido.

Algunas singularidades de los proyectos de desarrollo incluyen:

  • Diversidad de interesados: Los proyectos incluyen diversos interesados (stakeholders), que tienen distintas necesidades, expectativas, demandas, niveles de influencia e interés en el proyecto y que requieren una estrecha comunicación y negociación para alcanzar acuerdos en los ámbitos económicos, políticos, sociales, ambientales, de género, etcétera.
  • Sostenibilidad: Los proyectos de desarrollo buscan un impacto a largo plazo ya que la mayoría de ellos se enfoca al logro de cambios socioeconómicos o ambientales que no siempre exhiben resultados inmediatos al finalizar y que suelen tomar más tiempo en materializarse. Por este motivo, surge la necesidad de monitorear esos cambios después del cierre del proyecto.
  • Retorno social: Los proyectos de desarrollo son normalmente llevados a cabo a partir de las necesidades de la(s) comunidad(es) beneficiaria(s) y se enmarcan en una estrategia de desarrollo económico y social del país, definida por sus actores políticos, sociales o ambos, en un escenario ideal de pacto social. Se encauzan en mejorar las condiciones de vida, el medioambiente, y en obtener un retorno social.

La efectividad de las inversiones de desarrollo se calculan con base en los resultados que los proyectos logran alcanzar. Los actores de cooperación, en su mayoría, han ido creando herramientas para lograr mayor efectividad en el desarrollo. Éstas permiten medir los resultados obtenidos con los recursos a disposición y justificar si los fondos captados están logrando los resultados esperados. Las herramientas que forman parte del marco de efectividad en el desarrollo son parte de una nueva cultura de gestión para resultados, que abarcan cuatro áreas:

  1. planificación estratégica.
  2. gestión de riesgos.
  3. monitoreo del desempeño con base en resultados.
  4. evaluación de resultados.

La gestión de proyectos, también conocida como gerencia, administración o dirección de proyectos, es una disciplina que sirve para guiar e integrar los procesos necesarios para iniciar, planificar, ejecutar, controlar y cerrar proyectos con el fin de cumplir con el alcance concertado dentro de los límites de tiempo y presupuesto definidos.

La gestión de proyectos de desarrollo se define como el uso de una combinación de herramientas y técnicas derivadas de buenas prácticas y estándares internacionales para asegurar el logro de los objetivos específicos (resultado, producto o servicio) del proyecto dentro del tiempo (cronograma), el costo (presupuesto) y el alcance planificados.

Según la conceptualización más habitualmente conocida en el ámbito de la gestión de proyectos, todo proyecto está sujeto a una triple restricción: el alcance (productos), el tiempo (cronograma) y el costo (presupuesto). El éxito de un proyecto depende de las habilidades y el conocimiento de la gerencia para considerar estas restricciones y desarrollar los planes y los procesos a fin de mantenerlos en equilibrio. No es suficiente para un proyecto alcanzar los objetivos dentro del presupuesto o reportar que todas las actividades y los productos han sido ejecutados a tiempo, sino que, además de tener equilibradas las tres restricciones en todo momento, debe asegurarse de lograr los objetivos (impacto) esperados.

Para complementar este tema puede ver el siguiente video:

Bibliografía:

BID e INDES. (2017). Gestión de proyectos de desarrollo